martes, 29 de octubre de 2013

AQUÍ EMPIEZA TODO


EL ORIGEN DE LOS "CHIQUININOS"

Rafael sacando el Palio de San Esteban, no tiene desperdicio la foto, el viejo costalero, los Guardias Civiles, el policía mirando el trabajo de los costaleros y Rafael Franco arengando a su cuadrilla de los ratones en la salida.



La mítica cuadrilla de "los Ratones"

Una de las preocupaciones que más quebraderos de cabeza daba a los antiguos capataces era, sin ir más lejos, la altura media de su cuadrilla. Las levantás y arriás de largo trayecto terminaban por fatigar en exceso a los hombres. Rafael Franco Rojas (considerado como el mejor capataz de la historia), continuó la línea de su padre en la selección de costaleros por estatura, y con la idea fija de reducir esta al máximo para conseguir una mayor perfección en el movimiento de los hombres.


Este fue el origen de la célebre cuadrilla “de los ratones”, así apodados por su escasa altura, que sería pronto mitificada por numerosos entusiastas durante las décadas de los 50 y 60, debido a la perfección que alcanzaron en el trabajo sobre los pies en los palios como los de la Virgen de Regla, El Cachorro, la Macarena, Monte Sión, La Virgen de las Aguas, etc.


La famosa cuadrilla "de palio" conocida como “la de los ratones” la formó el padre de Rafael Franco (para sacar sus pasos de palio) con gente mucho más chica porque se dio cuenta que levantar mucho los pasos era algo que destrozaba a los hombres. Mucho subir y mucho bajar era algo que agotaba.


Esa cuadrilla inventó lo de llevar los pasos sobre los pies, sin mecida ninguna, andando “na más”.

Célebres costaleros como “el Boli” pertenecieron a esta cuadrilla para la cuál incluso hubo que calzar las parihuelas y trabajaderas de algunos pasos..


Esta antigua cuadrilla fue la primera en crear un “estilo propio” en más de un aspecto: Crearon un estilo propio de andar, de vestir, de comportamiento, de todo… Había aficionados que sin ver las caras, ni el capataz, sabían si un paso lo llevaban “los ratones”. Se veía a distancia las levantás que hacían, el movimiento de bambalinas, las mecías hacia adelante, los pasitos cortos...


A la memoria de su capataz, Rafael Franco Rojas, el Ayuntamiento les concedió una calle. La calle “Capataz Rafael Franco”, es la antigua vía del Carpio, desde la Campana hasta la calle Tarifa, y que fue solicitada primeramente por su Hermandad de la Vera Cruz, donde con su Virgen de las Tristezas se conocía más si cabe, su cuadrilla de los ratones que a tantas generaciones han dejado marcadas…

domingo, 27 de octubre de 2013

SANTA MARTA DE LA ALGABA



Santa Marta de la Algaba fue uno de los referentes de las agrupaciones musicales durantes muchos años. Y para mi es uno de los sonidos de mi niñez, ya que acompañaban a mi Hermandad del Huerto durante muchos miércoles santos.


Una pena que esta banda desapareciera, aunque siempre nos quedarán sus marchas propias y su inconfundible estilo.

LAS COSAS SIEMPRE BIEN HECHAS



sábado, 26 de octubre de 2013

LA CUADRILLA DE LOS RATONES


 

 

- La famosa cuadrilla conocida como “la de los ratones” la formó el padre de Rafael Franco con gente más chica, porque se dio cuenta que levantar mucho los pasos era algo que destrozaba a los hombres. Mucho subir y mucho bajar era algo que agotaba.

 

- “… esa cuadrilla tiene un historial. Es la que sacó lo de llevar los pasos sobre los pies, sin mecerlo ni ná… Éramos tos mijitas, que algunas veces salíamos de los pasos en la Puerta de los Palos y nos decían algunos: “Lleváis los papeles de los calentitos a rastras, los zancos, los faldones, tó lleno papeles…”

 

Una de las preocupaciones que más quebraderos de cabeza daba a los antiguos capataces era, sin ir más lejos, la altura media de su cuadrilla. Las levantás y arriás de largo trayecto terminaban por fatigar en exceso a los hombres, como anota el Boli con sus palabras arriba. Rafael Franco Rojas, según palabras de su hijo Carmelo Franco, “continuó la línea de su padre en la selección de costaleros por estatura, y con la idea fija de reducir esta al máximo, para conseguir una mayor perfección en el movimiento de los hombres”.

 

 

 

 

 

Este fue el origen de la célebre cuadrilla “de los ratones”, así apodados por su escasa altura, que sería pronto mitificada por numerosos entusiastas durante las décadas de los 50 y 60, debido a la perfección que alcanzaron en el trabajo sobre los pies en los palios como los de la Virgen de Regla, El Cachorro, la MAcarena, Monte Sión, La Virgen de las Aguas, etc. Costaleros como Francisco Reyes Páez – el Boli-, Santiago Estepa Gómez -el Mejo- Juan Cruz, los hermanos Torralbo, José Sánchez Baquet -Hipólito-, Romerito, Portela, los hermanos Domínguez… pertenecieron a esta cuadrilla paara la cuál incluso hubo que calzar las parihuelas y trabajaderas de algunos pasos unos centímetros.

 

Al Boli se le llena la boca elogiando a su antigua cuadrilla, llegando a hablar de un “estilo propio” en más de un aspecto: “Con estilo propio de andar, con estilo propio de vestir su faja y estilo propio de comportamiento, de todo. Había aficionados buenos y sin ver las caras, ni el capataz, sabían si un paso lo llevaban “los ratones”. Se veía a distancia las levantás que hacían, el movimiento de bambalinas, las mecías eran hacia adelante, con pasitos cortos. A la memoria de su capataz, Rafael Franco Rojas, el Ayuntamiento concedió una calle, inagurada el Domingo de Pasión del año 1991, a los seis años justos de su pérdida. La calle  “Capataz Rafael Franco”, es la antigua vía del Carpio, desde la Campana hasta la calle Tarifa, y que fue solicitada primeramente por su Hermandad de la Vera Cruz, donde con su Virgen de las Tristezas se conocía más si cabe, su cuadrilla de los ratones y que a tantas generaciones ha dejado marcada.

viernes, 25 de octubre de 2013

LA BANDA DE ERITAÑA


Se puede decir sin duda alguna, que la banda de la Guardia Civil del cuartel sevillano de Eritaña, son los padres del estilo que hoy día conocemos como de “agrupación musical”, el cual, durante mucho tiempo también fue conocido como el estilo de la “Guardia Civil”, en contraposición con el denominado estilo de la “Policía Armada”, encarnado en las bandas de cornetas y tambores. La banda de Eritaña fue la precursora del estilo más sevillano que se conoce de acompañamiento musical para nuestras cofradias. Gracias al esfuerzo y el tesón de sus componentes, la música de Eritaña se convirtió en el referente musical sevillano por antonomasia.

Esta banda surge en la década de los años cuarenta, denominándose como la Banda del Tercio Móvil de la Guardia Civil, la dirección estaba bajo el mando del Subteniente D. José Martín, su figura siempre se recordará por el carácter serio y disciplinado que inculcaba en la banda durante los desfiles procesionales en los que tocaban. Inicialmente la banda tocaba con el estilo de cornetas y tambores de procedencia malagueña. No será hasta la reforma del final de los años cincuenta, cuando la banda comienza a interpretar sus marchas en el estilo de agrupación musical. Será en este momento cuando la banda comienza a ser denominada Agrupación Musical de la 2ª Unidad Móvil de la Guardia Civil, aunque siempre será recordada como la Banda de la Guardia Civil de Eritaña, que era el nombre del cuartel donde estaba establecida.

El Subteniente Martin fue el responsable del cambio de estilo experimentado por la banda a finales de los años cincuenta, como referíamos anteriormente. A los tradicionales instrumentos de las bandas militares de la época (cornetas y tambores) incorporó; trompetas, saxofones, trombones, platillos e incluso durante una época incorpora gaitas, como consecuencia de la influencia de un mando oriundo de Galicia. Con el aporte de estos nuevos instrumentos logran alcanzar una mayor sonoridad en las composiciones, dando lugar al nacimiento de un estilo con mayor combinación musical y multiplicación rítmica, creando así una excelente conexión con el andar de muchos pasos de Cristo de la Semana Santa sevillana. Entre las principales características musicales de la banda destacamos el ritmo de las marchas que interpretaban, finalizando los compases con tres redobles en vez de con dos redobles como lo hacían las bandas de cornetas y tambores, que predominaban en esa época.

La popularidad que obtuvo ésta nueva banda fue gracias a sus desfiles con el uniforme del cuerpo de la Benemérita por las calles de todos aquellos lugares que visitaban haciendo sonar su música, también era destacado con la disciplina y la formalidad con que los realizaban. La banda estaba compuesta por unos 100 músicos aproximadamente, pero como consecuencia del éxito obtenido por la misma, llegaba a dividirse hasta en tres sub – bandas, para poder satisfacer varios compromisos durante la misma jornada. Cada una de estas bandas estaba compuesta por 30 componentes de media como mínimo, y se disponía de la siguiente manera: 4 trompetas, 3 saxofones, 7 cornetas, 1 trombón, 7 tambores, 2 bombos, platillos y 5 gaitas. La banda estaba establecida en el cuartel de Eritaña, en la avenida de la Borbolla. La banda realizaba sus ensayos en los terrenos que la petrolera CAMPSA tenía en el muelle, cercanos al cuartel de Eritaña, en horario matutino de 9 h a 12 h.

El uniforme que utilizaba la Guardia Civil de Eritaña por aquellos entonces era modelo de color verde con trinchas, cinturón y tricornio en negro; además de todo esto se ornamentaban con trabajo de cordonería en rojo y gualda y guantes de color blanco. El diseño anterior, se alternaba con otro de gran gala que representaba al antiguo uniforme de la Guardia Civil utilizado en la época fundacional de este cuerpo, que se componía de traje azul con bocamangas y cuello en rojo con cinturón y tricornio de gala de color negro y embellecedores de color amarillo. Esta uniformidad era utilizada en ocasiones de gran solemnidad como podían ser los Jueves, los Viernes o los Sábados Santos.

El repertorio de la banda estaba conformado por unas cincuenta marchas de paso lento y ordinario. La gran mayoría de estas marchas eran compuestas por el propio director, D. José Martín que contaba con la ayuda del brigada Durán Palacios. Muchas de las marchas son adaptaciones de cantos litúrgicos. También existen composiciones innominadas pero que se sabe que proceden del Colegio de Guardias Civiles de Valdemoro. En el año 1972 todas estas marchas quedaron recogidas en un disco de vinilo por medio de la discográfica PAX que lanzó al mercado una grabación con sus marchas más emblemáticas. Éste trabajo discográfico fue grabado en el salón de actos de la Universidad Laboral de Sevilla, actual Universidad Pablo de Olavide, y estaba compuesto por las siguientes marchas: Macarena, Marcha lenta por Campanilleros, Estrella, Alma mía, la Santa Espina, Saeta, Compasión, Semana Santa, Esperanza, el Alba, Consolación, Perdona a tu Pueblo, Presentación, la Salve y Cristo de la Buena Muerte. De esta forma quedaron plasmadas en vinilo muchas marchas que en la actualidad son consideras como grandes clásicos y todas las agrupaciones musicales incluyen en sus repertorios. Otras marchas que habitualmente interpretaba la banda de Eritaña eran; Candelaria, Lágrimas, cantemos al amor de los amores, Cristo o la Portuguesa.

Como referíamos anteriormente, había jornadas, en las que incluso la banda llegaba a acompañar a tres hermandades diferentes, por lo que a las de hermandades a las que acompañó, se hace incontable; la Paz, Cena, Hiniesta, San Roque, Estrella, Redención, San Gonzalo, las Aguas, San Benito, Panaderos, Siete Palabras, Exaltación, Cigarreras, Esperanza de Triana, Cachorro, la O, Montserrat, Trinidad…, además de innumerables hermandades de la provincia. Igualmente la banda participaba en otros eventos y actividades de la ciudad, como la Cabalgata de Reyes en enero.

Como consecuencia del problema del terrorismo, que azotaba a España a mediados de los años setenta, la 2ª Unidad Móvil de la Guardia Civil establecida en el cuartel de Eritaña fue trasladada a Logroño (La Rioja), por lo que tras la Semana Santa del año 1976, la banda desapareció de Sevilla para siempre. Pero el legado permaneció. A raíz del traslado de la banda de la Guardia Civil de Eritaña, aparecieron en escena otras bandas que fueron contagiadas por este estilo y quisieron convertirse en Agrupaciones Musicales siendo el primer ejemplo el de la Agrupación Musical Santa María Magdalena, de la localidad sevillana de El Arahal. Le seguirán numerosas formaciones hasta perpetuar el estilo en la actualidad, bandas como: Estrella de Dos Hermanas, Santo Domingo el Sabio de Alcalá de Guadaira, Sagrada Lanzada, con sus diferentes denominaciones, Santa Marta de la Algaba, Los Gitanos, Virgen de los Reyes, Redención… o San Benito.



GLORIA Y TRAGEDIA CONSUMADA DE UN TORERO DE VALENCIA EN LA MAESTRANZA: UN TORO MATO EN EL RUEDO A MANOLO MONTOLIU




Parte facultativo: El parte médico oficial facilitado por el doctor Vila sobre la muerte de Montoliu, fue éste: «Herida inciso contusa en la base y cara interna del tórax derecho. Rompe las arterias suprahepáticas, rompiendo también la base del pulmón derecho y el pericardio atravesando el ventrículo derecho del corazón y la aurícula izquierda, rompiendo el lóbulo superior del pulmón izquierdo llegando hasta la base izquierda del cuello. Ingresó en la enfermería prácticamente cadáver, sin reflejos, sin respiración. Inmediatamente se procedió a abrir el tórax, a realizar maniobras de resucitación sin que se pudiera lograr en ningún momento la resucitación del paciente».

martes, 22 de octubre de 2013

La huelga de costaleros de 1901


“Yo te puedo decir que nuestra gente, es decir, nuestros costaleros eran los primeros que cobraban antes que nosotros los capataces y te puedo enseñar datos sobre esto, para nosotros el salario de los costaleros era sagrado. También recuerdo que mi padre cuando iba a firmar una cofradía por ejemplo recuerdo el Baratillo, se llevaba siempre a un par de peones de confianza para que supieran lo que había”. (Pepe Ariza, Capataz de Sevilla)

Los costaleros asalariados, en ocasiones habían planteado dificultades a las hermandades y cofradias, son diversos los pleitos y disturbios acontecidos al respecto, no sólo dejando de acudir para sacar los pasos, sino pidiendo más emonumentos que en el caso de no ser concedidos, determinaba que los costaleros recurrieran a la huelga como medida final de presión.

Nos situamos en los primeros meses del año 1901. Llegado los días previos a la Semana Santa se produjo lo que al parecer, porque no se conoce otra anterior, fue la primera huelga, ocasionada por los enfrentamientos de los costaleros con las hermandades y capataces.

Para una mejor comprensión de los acontecimientos, lo primero que haremos será dibujar brevemente como era el contexto social y económico de la época a nivel nacional, y en la propia ciudad de Sevilla. España se encontraba sumida en una profunda crisis económica y social a comienzo del siglo XX, el panorama nacional estaba determinado por la Restauración borbónica que arrastraba el lastre de la pérdida de las últimas colonias de ultramar en el año 1898. Con respecto a Sevilla, nos encontramos con una ciudad anticuada, anquilosada estructuralmente, que además se encontraba saturada de población desempleada como consecuencia del éxodo rural que en aquellos momentos se estaba produciendo. La realidad era la de una ciudad llena de mano de obra no cualificada, en un momento en el que la maquina comenzaba a abrirse paso en la ciudad moderna.

Durante la Cuaresma de ese mismo año se originó una de las habituales polémicas entre las hermandades del momento. El motivo de discusión no era otro que el de la economía de las hermandades, en concreto la eterna discusión acerca de la cuantía de la subvención que las hermandades habían de percibir del Ayuntamiento. Finalmente el día 22 de febrero llegó la propuesta de subvención del Ayuntamiento, cuya cantidad ascendía a 16.500 pesetas. El montante a conceder por hermandad dependía de una serie de criterios más o menos objetivos como el número de pasos, bandas de música, tiempo en la calle, día de salida, etc. A modo de referencia detallamos algunas de estas subvenciones: Hermandad de la Estrella (600 ptas), Hermandad de las Aguas (275 ptas), Hermandad del Cristo de Burgos (400 ptas), Hermandad de la Macarena (750 ptas). Las hermandades del Gran Poder y Silencio, como en otras ocasiones, renunciaban a percibir cantidad alguna, por considerar que con los recursos autogenerados por las propias hermandades les era suficiente para afrontar los gastos de la salida además de reivindicar una vieja autonomía respecto de cualquier poder público.

En el mes de enero del año 1901 los trabajadores de la imprenta de un diario sevillano iniciaron una huelga, que se extendió a los demás gremios de la ciudad, incluido al de los costaleros. Esta circunstancia estuvo a punto de dejar sin procesiones aquel año a la ciudad de Sevilla.

Lógicamente el inicio de todo hay que entenderlo en el ambiente enrarecido que a todos los niveles estaba viviendo la ciudad de Sevilla en esos momentos al comienzo del siglo XX. Las cuadrillas de costaleros se agruparon y plantearon una serie de reivindicaciones a las hermandades y cofradías que habían de contratar sus servicios de cara a la inminente Semana Santa. Estas reivindicaciones estaban basadas en mejoras salariales y de otra índole, ante los atropellos que venían sufriendo los costaleros por parte de las mismas, y también por parte de los propios capataces. Nos encontramos en una época en la que los sueldos y jornales no estaban regularizados, el caciquismo propio de Andalucía decimonónica imperaba en muchos sectores de la sociedad sevillana todavía, trabajándose prácticamente por la comida y lugar donde dormir.

Los capataces y costaleros de Sevilla celebraron una asamblea el día 29 de marzo, Viernes de Dolores, en la Universidad, que entonces estaba en la calle Laraña, a la que asistieron más de cuatrocientos costaleros y capataces. Lo que allí se discutió, que supuestamente era lo que se le demandaba a las hermandades, quedó recogido en un pliego que contaba con once puntos. El único capataz de primera línea que verdaderamente tomó partido y se implicó con los costaleros fue Antonio Torres Macías, popularmente conocido por “Juanillo Fatiga”. La no implicación de los capataces era bastante lógico, ya que los capataces solían explotar habitualmente igual que las hermandades a los costaleros, a los que trataban de forma vejatoria y despectiva llegando en ocasiones al maltrato físico. Por lo que era normal que no apoyasen las reivindicaciones de los costaleros frente a las hermandades.

“Mira: yo el primer año que saqué cofradías cobrando, saqué seis, y me dieron 595 pesetas; eso fue en el año 1953, yo ganaba todos los días treinta o cuarenta duros en la tienda de Agustín Peral, vamos que perdía dinero” (Domingo Rojas Puerta, Capataz de Sevilla)

Trabajadores del muelle de Sevilla durante la huelga de 1901

El pliego con las condiciones de los costaleros de Sevilla:

* Tarifa de 5 pesetas por hombre para una estación normal de 4 horas.

* 1 peseta adicional, a cada hombre, por cada hora o fracción que pase de las 4 horas estipuladas inicialmente.

* Exigencia de que el mayordomo, o en su defecto representante de la hermandad o cofradía, avalase a esta firmando a título personal.

* El mayordomo será el encargado de pasar revista a la cuadrilla.

* El mayordomo será el encargado de despedir a aquellos costaleros que se encuentren embriagados.

* En el caso de que el mayordomo no lo realizara, el capataz no se compromete a hacerlo.

* En caso de aplazarse la salida, suponiendo la retención de los costaleros por más de una hora, deberá abonársele a cada hombre la cantidad de 2´50 pesetas.

* Los capataces deberán pasar lista varias veces, antes (en el sindicato de los albañiles) y durante el recorrido, para evitar desbandadas y que el paso valla con gente de menos.

* Sobre el ritmo de las “chicotas”, estas no podrán ser tan aceleradas que lastimen los músculos de los costaleros.

* En los pasos que pesen excesivamente (Cena, Tres Necesidades, Exaltación...) se contratará un tercio más del personal necesario, para reponer en su caso a los más exhaustos.

* En condiciones normales, se contratará a cinco hombres por trabajadera.

Después de la asamblea celebrada el Viernes de Dolores, el Sábado de Pasión estaba el conflicto sin resolver al no haberse llegado a ningún acuerdo, aún en la misma mañana del Domingo de Ramos, el que salieran las cofradías estaba por ver. Ese mismo sábado por la tarde, una comisión de costaleros visitó a las hermandades del Domingo de Ramos preguntando si aceptaban las condiciones planteadas, y ante la respuesta de que hasta las 22:00 h. no les darían una contestación por estar reunidos los mayordomos, los costaleros dijeron que se retiraban al Centro (Sindicato de Albañiles, situado en la calle Universidad nº2) y que allí esperarían noticias. De todas formas el domingo estarían todos los costaleros disponibles desde las 10:00 h. hasta las 12:00 h. para sacar las cofradías.

A pesar de la intransigencia inicial de los costaleros, finalmente se decidieron a sacar los pasos, por lo que las cofradías aparecieron finalmente en la calle. Pero la huelga había dado sus frutos, pues de los 12 reales que se venían pagando se pasaron a los 20 reales (5 pesetas) como mínimo, con la añadidura de un cuartillo de vino. Este fue el trato que permitió que las cofradías pudiesen realizar sus desfiles procesionales aquel año. Los años que siguieron a éste fueron proclives a conflictivos para el mundo de los costaleros, planteándose muy frecuentes reivindicaciones en materias salariales con los representantes de las cofradías. El mecanismo de presión más significativo consistía en exigir mejoras salariales el mismo día de la salida, poco antes de la hora prevista, o incluso con los pasos ya en la calle, amenazando con abandonar las trabajaderas.

lunes, 21 de octubre de 2013

ESTO ES UN TEMA DE LOS GORDOS

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REFLEXIÓN EN VOZ ALTA

No soy yo muy de meterme en terrenos políticos, fundamentalmente por que ni me interesan demasiado (no es éste un gremio que merezca demasiada credibilidad) y por que tampoco es algo que domine yo demasiado.


Pero el hecho de que hoy esté todo el personal revuelto con la sentencia del Tribunal de Estrasburgo me hace pensar muchas cosas.


Hay cuestiones que desde mi ignorancia absoluta no consigo entender. ¿Cómo es posible que en el Código Penal español se contemple como 30 años la mayor pena de prisión de un delincuente? Entonces, ¿para qué se juzgan a este tipo de delincuentes con decenas y cientos de víctimas a sus espaldas  si de entrada saben que van a estar 30 años en la cárcel como mucho?


No me quiero ni imaginar el dolor tan profundo que tendrán tantos y tantos familiares de las víctimas del terrorismo cuando vuelvan a ver a los asesinos de sus seres queridos de nuevo gozando de la libertad a costa de haber perdido ellos lo que más querían de por vida. Algo no estamos haciendo bien en España y lo peor de todo es que nosotros los españoles de a pie lo estamos consintiendo todos los días.

 

Y lo peor de todo, lo que más asqueroso me parece, es que los distintos partidos políticos se culpan unos a otros de esta sentencia. ¿Será posible alguna vez que los rateros que tenemos por políticos dejen de intentar de sacar rédito político a todo y luchen porque su país, nuestro país consiga ser un estado de bienestar dónde todos seamos capaces de tener un trabajo digno, una vivienda digna y una vida digna?  Ya respondo yo: NO...


Y mientras tanto nosotros seguiremos observando como se cachondean de nosotros sin que nosotros hagamos nada por nosotros mismos...



domingo, 20 de octubre de 2013

LOS PIONEROS EN LA COSTALERÍA JEREZANA

El 7 de abril de 1974, Domingo de Ramos, 37 jóvenes jerezanos hacían historia al convertirse en los integrantes de la primera cuadrilla de hermanos costaleros de la Semana Santa de Jerez. 

 

El auténtico artífice de aquella gesta fue el recordado José Alfonso Reimóndez Lete, que asumió la tarea de ilusionar con este proyecto a los jóvenes de la cofradía. Posteriormente, y ya con un número suficiente de aventureros dispuestos a vivir un Domingo de Ramos distinto bajo las trabajaderas, se contactó con Manuel Olmedo El Papi, que aportó al proyecto su dilatada experiencia como capataz. 


Antes de aquella histórica salida de 1974, la cuadrilla completó la friolera de 32 ensayos. Muchas  frías noches de invierno, a las que  acudían multitud de curiosos, que además de animar a los jóvenes costaleros empezaron a pensar en la posibilidad de trasladar aquella iniciativa a sus respectivas cofradías. Había mucha expectación, pero también muchas dudas, y mucha gente pensaba que no íban a ser capaces de conseguir lo que se habian propuesto. Pero la aventura llegó a buen puerto, tal y como reconocieron los jerezanos tributando una “cerrada ovación” a la cuadrilla cuando la Virgen de las Angustias hizo acto de presencia en la Rotonda de los Casinos. Poco antes, el recién nombrado obispo auxiliar, Rafael Bellido Caro, se acercó a los respiraderos para alentar a la cuadrilla. 

 

Con El Papi como capataz y José Fernández Lobato y José María Bernal Cobos como contraguías, estos fueron los hombres que hicieron posible que empezara la auténtica revolución bajo las trabajaderas: Julián Alonso, Rafael Balbás, Manuel Benítez, José Antonio Campos, Luis Cruz, Luis Díaz, Fernando Fernández, Fernando Flores, Manuel García, Agustín Guardeños, Manuel Guardeños, Manuel Hidalgo, Antonio Jaén, Emilio Luque, Antonio Mancilla, Francisco Mancilla, Pedro Márquez, Antonio Menacho, Manuel Montenegro, José Moreno, Andrés Muñoz, Manuel Navarro, Lorenzo Otero, José Antonio Peña, Juan Piñero, José Alfonso Reimóndez, Juan M. Reimóndez, Antonio Romo, Federico Rozadillas, José Rubiales, Manuel Rubiales, Manuel Ruiz-Cortina, Eleuterio Segura, José Soto, Manuel Fernández, Ángel Miguel Ortega, Luis Arcas y Dionisio Caravaca.




SE PARA EL TIEMPO








viernes, 18 de octubre de 2013

CUADRILLA DE LA VIRGEN DE LAS AGUAS DEL SALVADOR (14-mayo-1972). PRIMERA CUADRILLA NO ASALARIADA DE SEVILLA

LA PRIMERA CUADRILLA DE COSTALEROS NO ASALARIADA DE SEVILLA

“Dad a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César…”

La cuadrilla que el Martes Santo del año 1973 sacó al Cristo de la Buena Muerte, titular de la Hermandad de los Estudiantes, no fue la primera cuadrilla de costaleros "no asalariada" de la ciudad de Sevilla. Este honor recae en la cuadrilla de la Virgen de las Aguas, de la entonces parroquia del Salvador.

La cuadrilla que Salvador Dorado Vázquez “El Penitente” organizó junto con Manolo Santiago Gil para sacar en el año 1973 al Cristo de la Buena Muerte, no fue la primera cuadrilla de costaleros “no profesionales” de la ciudad de Sevilla. Pero sin embargo, si fue la primera cuadrilla en hacerlo en Semana Santa. Como veremos seguidamente la cosa esta muy clara, y no hay ningún tipo de discusión posible al respecto.

Nos situamos en el año 1972. Aquella Semana Santa será siempre recordada por el incidente de los costaleros que no se presentaron en la Hermandad de la Soledad de San Buenaventura, y el bello gesto de la Hermandad de Montserrat al cederle su cuadrilla del paso de misterio. Pero en el trasfondo de la situación se empezaba a vislumbrar un futuro incierto para las cuadrillas de costaleros tradicionales. La desaparición de los trabajos de fuerza y carga, junto con las mejoras económicas y sociales del momento, habían hecho disminuir de un modo alarmante el número de costaleros, en una época en la que las cuadrillas tradicionales necesitaba urgentemente de una regeneración de personal que se venía aplazando desde los años sesenta. La situación anteriormente referida, junto con la irrupción de la juventud en las hermandades creó el adecuado caldo de cultivo para que floreciera el denominado como “movimiento de los hermanos costaleros” en la ciudad de Sevilla.

Pasada la Semana del año 1972, un grupo de jóvenes de las hermandades del Amor y Pasión comienzan a organizar una cuadrilla de costaleros aficionados para sacar en el mes de mayo a la Virgen de las Aguas, que como consecuencia del coste de la cuadrilla de costaleros ese año no iba a salir. Como capataz se sitúa al frente de la cuadrilla el aficionado Luis León Vázquez, que contó en todo momento con la inestimable ayuda del recordado Manolo Santiago. El 14 de mayo salió la Virgen a la calle portada por aquella primera cuadrilla de costaleros aficionados de Sevilla, por un recorrido por el entorno de la parroquia del Salvador. El discurrir del paso por la feligresía del Salvador fue todo un éxito.

Aquel grupo intentó sacar al año siguiente el paso del Cristo del Amor, a lo que se opuso el capataz del mismo, Salvador Dorado “El Penitente” aludiendo razones como que el paso pesaba mucho, o que las levantadas eran “a pulso”…, pero el viejo capataz aprovechó al grupo para fortalecer y dotar de sentido a la cuadrilla que se estaba organizando en el entorno universitario para sacar el paso del Señor de la Buena Muerte. Salvador era muy listo, y sabia que el paso más liviano de la Semana Santa de Sevilla, como era y sigue siendo el del Señor de la Buena Muerte, era mejor plaza de debut que el viejo y pesado paso del Cristo del Amor. En los dos años siguientes a la salida del Cristo de la Buena Muerte, se crearon lógicamente las cuadrillas de hermanos costaleros del Cristo del Amor (1974) y del Señor de Pasión (1975), de las que eran capataces respectivamente Salvador Dorado “El Penitente” y Rafael Franco Rojas.


SIEMPRE PRESENTE


COSTALEROS PROFESIONALES, LA SEMANA SANTA DEL AYER

 En el podemos ver testimonios de auténticos costaleros profesionales de la época, la manera en que pensaban y su visión sobre la transición hacia las cuadrillas de hermanos. No se sabe la fecha exacta pero por las imagenes es de finales de los 70. Vemos como igualaba el penitente a su cuadrilla en plena calle y entre esos costaleros a un joven Juan José Gomez, capataz en la actualidad...

 

 

 

ADIÓS, VENCEDOR DEL TIEMPO (Antonio Burgos)

Otros anuncian que se van y se van y se van, y no se han ido. Que se van a ir. Romero, no. Romero había toreado tres novillos de Zalduendo en el festival de Andex en la plaza de carros de La Algaba, que es chispa más o menos como entrar en un cuadro de Solana, en una acuarela de Antonio Casero, en un dibujo de Martínez de León. "Espoleta" se llamaba el último novillo que mató con el traje corto nuevo, colorcito guardiacivil, que le había costado cincuenta mil duros, porque el festival de Andex era en plan sastre del Campillo: Curro cosía de balde y ponía el hilo. Después de matar los tres novillos, Gonzalito le quitó el traje corto, se duchó y se fue a Los Remedios, a casa de Sebastián, a comer en unión y compaña de sus amigos. El día, que había amanecido con un sol viejo y una calor antigua de plaza de carros, se había metido en nubladitos cuando estaba anocheciendo. Fue entonces cuando vino la soledad. Nadie, en los tendidos, piensa en la soledad del héroe. A veces, detrás de la victoria, no hay nada. Yo nunca he visto a Romero más solo que esta Feria de Sevilla, cuando con la rama de romero que había canjeado por las dos orejas que acababa de cortar, estaba dando la vuelta al ruedo en triunfo, allá por la solanera del tendido 12. Solo. Con Alcalareño y con Puerta lo menos cinco metros detrás de él. Completamente solo.
Así se fue Romero a su piso de Ciudad Expo. Que el mito de Sevilla no viva en el barrio de Santa Cruz, ni en los mármoles de Carrara del barrio de San Vicente es otra de las supremas contradicciones de esta Sevilla donde los seises son diez y donde la plaza del Arenal no tiene arena, sino albero. Romero vive en un piso de comisario del Pabellón de Turquía en la Expo del 92, no en la casa tópica de un mito de la Tauromaquia. A la puerta, sí, hay una enorme mata de romero. La mata de romero más grande del mundo. Un día que íbamos a los por los álbumes de fotos para el libro, se lo dije:
--- Curro, ¿pero tú has visto qué mata de romero, si esto no es una mata, si esto es un árbol?

Y con su suprema, cernudiana, andaluza indolencia, me dijo:
-- Sí, fíjate qué casualidad...
Reparé luego en el nombre del edificio, en el mármol (romano, por supuesto) de un rótulo. Cada uno de los bloques de Ciudad Expo lleva el nombre de un país, que si Honduras, que si Marruecos. La casa donde vive Curro lleva el nombre de Egipto. Naturalmente. También se lo dije:
-- Curro, ¿tú te has dado cuenta de que el Faraón vive donde tiene que vivir, en Egipto?
-- No me había fijado nunca, pero nunca, Antonio, y esto sí que tiene gracia...

Bueno, pues allí, a Egipto, se retiró el Faraón cuando dejó a su corte una vez que terminaron de comer en casa de Sebastián. Eran ya más de las ocho de la tarde. Y allí en su piso de comisario del 92 se encerró aproximadamente, pienso, como Juan Belmonte aquella tarde en Gómez Cardeña. Nada más y nada menos que la soledad de un hombre. Pensó en el tantarantán del volteretón que le había dado el segundo novillo a Morante de la Puebla. Pensó en el piso de plaza de La Algaba. Pensó en los tejemanejes impuros, comerciales, él que siempre anda a vueltas con la pureza, bendita sea tu pureza, Curro, y eternamente lo sea, pues Sevilla se recrea en un lance de belleza.

Fue entonces cuando lo llamó Fernando Fernández Román desde "Clarín". Fue entonces cuando, clásico entre los clásicos, igualó con la vida el pensamiento:
-- Fernando, quiero añadirte una cosa.
El silencio, y luego:
-- Que me acabo de retirar.
No que me voy a ir, que pienso retirarme. No: que ya me he ido. En silencio. Los que tenemos el privilegio de conocerlo estábamos convencidos de que iba a cumplir su palabra:
--- Me iré en silencio...
Qué bonito es el silencio, Curro. El silencio del campo de Gambogaz donde, guardando las vacas de Queipo de Llano y oyendo los oles desde la plaza de Sevilla, empezó a soñar con querer ser torero. El silencio de aquel cuarto del Hotel Cecil Oriente, el día del debú con caballos en Sevilla y de las dos orejas de "Radiador". El silencio de los cuartos del hotel después de "Flautino", de "Soneto", de las siete puertas grandes de Madrid, de las cinco puertas del Príncipe. El silencio de la Dirección General de Seguridad aquella noche del toro al corral. El silencio del portalón de cuadrillas de Las Ventas al día siguiente. El silencio de la enfermería de Zafra cuando el cornalón. El silencio de las fichas de dominó sobre el mármol de la Peña Trianera. El silencio de los pinares de Aznalcázar, toreando de salón en la soledad. Era ese silencio el que había en aquel piso de Ciudad Expo, a solas con la soledad, cuando le estaba diciendo, con lágrimas de hombre, a Fernández Román:
--- Que ha terminado mi historia...

La historia, Curro, no ha hecho más que empezar. Ahora es cuando empieza la leyenda. Lo supe cuando acababas de colgar el teléfono con Román y lo descolgaste en mi llamada. Se oía la soledad. Te dije lo de tantas tardes malas y amargas, pero también lo de tantas tardes de dos orejas cambiadas por ramas de romero. Sencillamente:
-- Enhorabuena, Curro.
-- ¿Sí?
-- Perfecto.
-- Pues fíjate, ni a Carmen se lo he dicho...

Esa es su palabra preferida como deseo en el arte: perfecto. Lo aprendió de Rafael el Gallo, como aprendió a coger el capote con Salomón Vargas: "Perfecto es lo que está bien arrematao". Esto está bien arrematao. Perfecto. Un mito que empezó en una plaza de pueblo, en La Pañoleta, y que acaba en otra plaza de pueblo, en La Algaba.

Lo malo, Curro, es el sentido del tiempo. Muchas veces te dije que eras para todos nosotros el retrato de Dorian Grey. Desde aquella tarde del debú con los novillos de Benítez Cubero, eran tantos años ya que ni nos acordábamos. Siempre. Llegaba otra temporada, y tú estabas allí abajo, liado para el paseo, y nosotros estábamos allí arriba, para esperarte, siempre hay que saber esperar. Y cuando te veíamos como eterno vencedor del tiempo, nos creíamos que las hojas de los almanaques no habían pasado. Que como tú estabas allí igual que siempre, perfecto, nosotros también estábamos allí igual que siempre, fuera del tiempo. Que aún teníamos dieciséis, veintidós años, y que estábamos viéndote con los seis toros de Urquijo, o con aquel sobrero de Clemente Tassara. Que nosotros éramos también, contigo, vencedores del tiempo. Nos mirábamos en el espejo de un capote, que no era este capote de ahora, el capote del árbol del amor de esta Feria, el capote de la Goyesca de Antequera, el capote de Málaga este verano, y nos creíamos que estábamos viendo todavía aquel capote de 1957, cuando Mondeño se cayó del cartel y fuiste al mato de los melones a decirle a tu padre que el domingo toreabas en Sevilla.

El domingo, Curro, seguirás toreando en Sevilla. Siempre seguirás toreando en Sevilla, porque la última verónica que te vimos echando la pata alante hasta la calle Adriano, ese natural con el que mandaste el toro hasta el Cruce de las Cabezas, aún no han terminado, aún la seguimos viendo despacio, siempre despacio, hasta para plantar melones.

Queda, eso sí, este sentido del tiempo que se nos ha echado encima de golpe. Tú quizá no lo sepas, Romero, pero a efectos de la Historia del Toreo, el domingo en La Algaba, acabó de verdad el siglo XX.

jueves, 17 de octubre de 2013

LA CUADRILLA DE LA PUERTA OSARIO

Como si de los comienzos hablaramos aquí comenzó y se vivió, nació y se consolidó una de las cuadrillas y una de las canteras más grandes para los capataces antiguos de Sevilla, "El Punto" el bar de tantos y tantos años recibiendo costaleros, punto de encuentro de los grandes, de Angelillo, Alfonso Borrero, de Rafael Franco, Salvador, del bueno de Manolo Bejarano y como no de la gente  de la cuadrilla de la Puerta Osario, El Francés el que imprimió el andar más puro a la Macarena según el pensamiento de algunos puristas, curiosamente moriría un año, dos horas después de recogerse la Cofradía.


A partir de El Francés, tenemos que entender la verdadera cuadrilla de la Puerta Osario, de el discípulo del Francés, Vicente Pérez Caro conocido como el capataz de la famosa cuadrilla de la Puerta Osario junto con Antonio Villanueva Pérez como auxiliar y como lógico encargado de los pasos de Cristo, los cuales estuvieron unidos en torno a esta famosa cuadrilla viviendo ambos la época dorada del mundo de los capataces y costaleros de los años 50, siendo pilares básicos en el grupo de los 6 que mandaban prácticamente toda la Semana Santa de Sevilla.




Treinta años estuvo Antonio Villanueva con Vicente prácticamente toda su vida profesional delante de los pasos con la cuadrilla de la Puerta Osario, donde se creó una gran cantera de costaleros que surgieron para no sólo su cuadrilla sino que se extrapolaron a otras cuadrillas profesionales de Sevilla, entre ellos podemos destacar nombres propios como El poeta, El lechuga, Ochoa, El Pingüino, y tantos otros más que sería innumerable exponer aquí sus nombres.

Típico y recordado en Sevilla era la pizarra donde sobre un velador en "El Colmo" se exponían las cofradías y lo que se cobraba en cada una durante la corría de la Semana Santa la cual comprendía todos los días, típicas cofradías de la Puerta Osario fueron La Paz, Beso de Judas, San Benito o Dulce Nombre, Buen Fin, Cigarreras o el Valle, El Calvario, Carretería y Jesús Despojao y el Sábado Santo San Bartolomé.


COSTALEROS ANTIGUOS

Para empezar, es mejor hacerlo por el principio. Veamos aquí fotos antiguas de capataces y costaleros, esa gente humilde y trabajadora que era repudiada por las demás personas de su época, pero que tanto significan para nosotros ya que hicieron el "puchero" que hoy nos comemos.

Rafael Franco Rojas


Salida de San Gonzalo


Costaleros de San Roque año 42

miércoles, 16 de octubre de 2013

MORANTE

La capacidad de templar y mandar la tienen muy pocos.


Pero eso unido a la capacidad de enganchar y pegarte un pellizco en el corazón son sólo unos cuantos elegidos los que la tienen en la historia.


Morante es uno de esos pocos elegidos. Capaz de lo mejor y de lo peor. Torero de amor y odio a la vez, en una misma tarde. 


Poseedor en sus manos de la moneda que en cualquier momento puede salir cruz y se lía... pero como salga cara... entonces es cuando se lía de verdad...




PERO COMO TÚ, ¡NINGUNA!

No es preciso que te alaben
bella perla de San Gil,
porque todo el mundo sabe
que de frente y de perfil
más buena moza no cabe.
Como Tú ninguna
Estrella de la mañana
de morena de juncal
y de gracia sevillana.
Pero como Tú ninguna,
porque Tú eres la Giralda
en repique de alegría
por los caminos del alba
y también Torre del Oro
entre espumas recamada,
y Guadalquivir de encajes
con orillas de esmeralda,
porque en su cauce navegue
tu pena de sal amarga.
Pero como Tú ninguna,
porque Tú eres la bandera
del candor y la ternura,
en el mástil de esta tierra
rincón de amor y ventura,
y eres su calle de cielo,
y eres su plaza escondida,
y eres cristal de sus fuentes,
y eres luz de esquinas,
y eres flor de sus jardines,
y eres venda de su herida,
y eres su escudo de gloria,
y eres sangre de su vida,
y eres árbol de su sombra,
y eres rosa de su espina,
y eres ala de su vuelo,
y eres campana en su arista
y eres perfume en su ambiente,
y eres color de sus días,
y eres copla en sus sentires,
y eres su faro y su guía.
Por eso a Ti Macarena,
tallada en jardín de brisas
con las gubias celestiales
del dolor y la sonrisa,
te hicieron la Soberana
de las legiones divinas,
te coronaron de estrellas,
te proclamaron Bendita,
y te bajaron los ángeles
para dejarte en Sevilla.
Por eso reinas habrá,
pero como Tú, ¡Ninguna! 

 

 

 

 

OTRO TIEMPO








Eran otros tiempos. 

Época de transición de profesionales a hermanos.

Cuadrantes prácticamente con lo puesto.

Pero hombres dispuestos a darlo todo...

lunes, 14 de octubre de 2013

COMO CAMBIAN LAS COSAS



Como han cambiado las cosas...

EL ARTE Y LA ESENCIA




Nadie le puso más sentimiento al toreo que estos dos señores...


VIVA EL PELLIZCO Y EL ARTE EN ESTADO PURO.

CUADRILLA DE LA PUERTA OSARIO

Mis respetos a aquellos hombres que trabajaban cofradías por la necesidad de cobrar un jornal, pero también por amor a Cristo y a María.


Ellos son el espejo en el que mirarnos y que nos ayudará a respetar más el oficio de la gente de abajo y a entender que sin ellos esto no hubiera llegado a nosotros de la forma que nos ha llegado.


Hombres de antaño, curtidos, de cuerpos trabajados, con gran espíritu de sacrificio y capacidad de sufrimiento..., probablemente con menos técnica pero con una cosa fundamental y que por desgracia hoy se está perdiendo, y es la FIDELIDAD a un capataz, a unas ideas, a unas formas de trabajar... 


La FIDELIDAD  y la LEALTAD, cualidades necesarias para pasear por la vida pero sobre todo para PASEAR COFRADÍAS...




domingo, 13 de octubre de 2013

PORQUE SEVILLA LO SABE CONTAR DE OTRA MANERA...


DESCONSUELO

Hoy ha salido en procesión extraordinaria la Virgen del Desconsuelo de la Hermandad de los Judíos de San Mateo. Hermandad que goza de un patrimonio artístico grandioso.

Pero sobre todo de un paso de palio soberbio. Bambalinas y manto que pertenecieron a la Amargura de Sevilla y con los que Rodríguez Ojeda revolucionó el mundo del bordado en 1.905. 

Siempre será conocido como el palio azul de la Amargura.


Con la Amargura:

 

Con el Desconsuelo: 


 


 

 

Y en su extraordinaria de hoy acompañada por la magnífica banda de la Oliva de Salteras.






ZURDA DE SEDA

Mi otra pasión: LA TAURINA.

Y nada mejor que empezar con el que para mí ha disfrutado de la mejor zurda que ha dado la historia del toreo: EMILIO MUÑOZ.

El maestro de Triana, de la calle Pureza, no podía nacer en otra calle que definiera mejor su toreo.


Grande Emilio Muñoz y grande su tauromaquia. Y como muestra un botón, Feria de Abril del 99, Emilio Muñoz y La Real Maestranza de Caballería. No se puede pedir más...