domingo, 29 de diciembre de 2013

HOMBRES DE LEYENDA

 

 

Pepe Ariza y su hijo Rafael en San Julián. 1958

 

 

 

 

Rafael Ariza Aguirre. Semana santa 1963

 

 

 

 

José Ariza. Sábado Santo 1965

 

 

 

Alfredo Torres, Manolo y Eduardo Bejarano 1992.

 

 

 

 

 

Rafael Franco 1981

 

 

 

 

 

Salvador Dorado, 1976

 

 

 

 

Salvador Dorado, 1976

 

 

 

 

Luis, Antonio y Manolo Rechi. 1983

 

 

 

 

Luis Rechi en Santa Genoveva. Paso a nivel. 1962

 

 

 

Alfonso Borrero en San Bernardo. Semana Santa 1954

 

 

 

 

 

Vicente Pérez Caro. Viernes Santo Madrugá. 1972

 

 

 

 

Máximo Castaño. Domingo de Ramos. 1970  

 

 

 

 

Domingo Rojas Puerta. Miércoles Santo. 1975

 

 

 

 

Salvador Perales, Manuel Moreno y Alberto Gallardo. Miércoles Santo. 1982

 

 

 

 

Manuel Santiago. Paso de la Sentencia Macarena. 1970

 

 

 

 

José Luque. Jueves Santo. 1993

 

 

 

 

Manuel Hierro Alfonseca. Semana Santa 1965

 

 

 

 

José Lérida Vargas y Rocardo "el Balilla". Octubre 1988

jueves, 26 de diciembre de 2013

LA PELÍCULA QUE ME ENAMORÓ DE ESTE MUNDO

Famosa en todo el mundo por su deslumbrante belleza, el arte acumulado a lo lardo de 400 años, el marco único que se despliega y la pasión con la que se vive, la Semana Santa de Sevilla es una celebración barroca que desafía al tiempo y al cambio. Siempre igual a ella misma, siempre fiel a su raíz sagrada y siempre distinta. Esta película, concebida como un poema audiovisual, ofrece toda su emoción y su fuerza a través de la sugestión de la música y del poder de las imágenes.

Año: Grabación, 1992. Edición Remasterizada del DVD, 2004


Director: Manuel Gutiérrez Aragón


 
 

AQUELLA SEMANA SANTA

 
 
 

 

Apenas dos años después de que los hermanos Lumiere inventaran el cine, filmaron el primer documento en Andalucía perteneciente a la Semana Santa de la capital hispalense. Un material histórico que servirá de apertura a otras muchas imágenes, inéditas para muchos, que forman parte de la historia de la Semana Grande de Sevilla, 'La Semana Santa de ayer'.

El siglo XX tuvo una importancia crucial en la historia de la Semana Santa de Sevilla. Con los antecedentes de las fundaciones tempraneras de San Roque o Santa Cruz, en esa década se produciría la creación de nuevas hermandades y una revolución musical.

Una película producida por Ivan Lanzas que muestra el punto de partida de la Edad de Oro de la Semana Santa sevillana.

 
 
 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Y YA NACIÓ...

Nadie mejor que Tú para un día de Navidad...

COSTALEROS Y CAPATACES, SERVIDORES DE UNA HERMANDAD

 

Actualmente los costaleros hermanos tienen una enorme fuerza. Fuerza física para llevar a San Gonzalo, Santa Catalina, la Carretería, etc., como nunca esos pasos han sido llevados. Fuerza para quitar y poner juntas de gobierno. Fuerza para cambiar las características de una cofradía en la calle y como Hermandad. Y se olvida que los costaleros y capataces son servidores. Ofrecen una ayuda insustituible cual es llevar con la máxima dignidad los pasos. Servidores porque deben estar al servicio de la junta de gobierno y no actuar como grupo independiente. Servidores para formar una piña indestructible con el capataz y con el diputado mayor de gobierno. ¿Se viven así las cosas? ¿Qué siente un costalero? ¿Por qué sale de costalero? Hace ya muchísimos años, más de treinta, en la junta de gobierno a la que entonces pertenecía nos planteamos qué hacer con un costalero que se manifestaba públicamente como miembro de una ideología anticristiana. Su comportamiento, con el costal puesto, era irreprochable; llega, se mete debajo del paso, no habla nada, hace los relevos correspondientes sin llamar la atención, nada que corregir. Decidimos no plantear ninguna cuestión, el Señor y su Santísima Madre acudirán en su ayuda en el momento oportuno porque había sido su servidor sin ostentación, silenciosamente. No siempre son así las cosas. En estos momentos hay capataces y costaleros, por lo general, muy aceptables. Y debe primar la voluntad de servicio a la Hermandad, evitando los costaleros y capataces presumidos; los costaleros delante del paso, abrazos y besos; y los costaleros y los capataces que se consideran los protagonistas.  

 

        

 






YA MISMO


 

Ya mismo va a estar la rata en la lata...


FELIZ NAVIDAD

Después de un tiempo desaparecido de estos lares por causas logísticas,  nada mejor que volver que el día que celebramos el Nacimiento del Señor.

 

FELIZ NAVIDAD


martes, 12 de noviembre de 2013

AMPARO

La procesión de la Virgen del Amparo es de esas cofradías que me pueden desde siempre. Todavía recuerdo la primera vez que la vi y aquella primera chicotá al son de Virgen del Valle por la calle Gravina.

 

Creo que no puede haber mejor colofón que esta procesión; por su elegancia, por su sobriedad, por sus sonidos, sus olores... por querer cuidar hasta el último detalle, hasta el detalle más mínimo, para que todo sea un derroche de buen gusto y que su paladar lo podamos saborear hasta que el siguiente Domingo de Ramos vuelva a empezar todo.

 

La Virgen del Amparo, señorío y clasicismo que atrapa...




video

sábado, 9 de noviembre de 2013

EL TRATO SECRETO ENTRE LOS CAPATACES MANOLO ADAME Y SALVADOR DORADO "EL PENITENTE"

 

Manuel Adame Torres, fue un hombre que se tuvo que hacerse así mismo en el mundo de la gente de abajo. A este capataz trianero, nadie le regaló nada nunca, y todo lo tuvo que alcanzar sin ayuda de nadie. Manolo se dedicaba profesionalmente a realizar labores de capataz en el muelle de Sevilla, lugar que durante mucho tiempo fue un auténtico vivero de costaleros para la Semana Santa de Sevilla, aunque no el único.

Manolo Adame se inició en este mundo desde la misma base, primero fue costalero de la cuadrilla de Salvador Dorado Vázquez “El Penitente”, para posteriormente ascender a contraguía y finalmente terminar siendo segundo capataz del paso de Cristo.

 

Con el tiempo terminó formando cuadrilla propia con otro capataz de gran recuerdo, Paquito Quesada, prototipo de capataz de “paso de palio” mientras que Manolo Adame era el capataz clásico de “paso de Cristo”. Formaron un tándem especial hasta que por motivos de salud Paquito se retiró, pasando entonces Manolo a la delantera de los pasos de palio. 

                           

Inicialmente Manolo sólo tenía dos cofradías en Sevilla, Exaltación y Sagrada Mortaja, por lo que el resto de los días de la semana trabajaba con su cuadrilla por localidades de la provincia.

El espaldarazo definitivo le llegará tras sacar por primera vez a la Hermandad de San Esteban, después del excelente resultado obtenido por la cuadrilla, las hermandades principales comenzaron a llamar a su puerta, aunque la cuadrilla de Manolo Adame será siempre recordada en Sevilla por las duras corrías que cada año tenía que afrontar, con importantes pasos de misterio.

Sacó durante su trayectoria como capataz las siguientes hermandades; La Estrella, La Amargura, Las Aguas, Santa Genoveva, San Gonzalo, San Esteban, Los Panaderos, Exaltación, El Silencio, El Calvario, La Mortaja y El Santo Entierro.

 

Nos situamos en los primeros días del mes de enero del año 1970, las navidades están todavía a la vuelta de la esquina y en el seno de la trianera Hermandad de la Estrella se plantean la elección del nuevo capataz de la cofradía después de la retirada de Manolo Bejarano, acontecida tras la Semana Santa del año anterior (1969). Los primeros intentos de la hermandad van encaminados hacia los dos grandes capataces del momento; Rafael Franco Rojas y Salvador Dorado “El Penitente”.     

 

Tras le negativa de Rafael, que ya contaba el Domingo de Ramos con dos hermandades, La Cena y San Roque, le llega el turno a Salvador, el cual igualmente declinará el ofrecimiento alegando que ganaba más dinero sacando los tres pasos de la Hermandad del Amor. No obstante, Salvador se permite la licencia de aconsejar la contratación como capataz de la hermandad de la calle San Jacinto, a Manolo Adame, al cual le unía una gran amistad desde la época de permanencia de Manolo en la cuadrilla de Salvador.

 

Inicialmente a la hermandad no le hizo mucha gracia aquello, pero el buen momento por el que atravesaba la cuadrilla de Manolo Adame, y el hecho que fuera trianero de cuna terminaron de decantar la balanza a su favor. Una vez cerrado el acuerdo entre el nuevo capataz y la hermandad, ya sólo faltaba por cerrar un pacto secreto al que habían llegado Manolo Adame y su amigo Salvador Dorado “El Penitente” como pago de los buenos informes que Salvador procuró de Manolo a la hermandad.

 

 

El pacto sellado entre los dos capataces era el siguiente: Al regreso del paso de palio de la Virgen de la Estrella, en la entrada misma de Triana una vez pasado el puente, la cuadrilla de Adame tenía que dejar dar una chicotá larga a la cuadrilla del “Penitente”.

 

Y llegó la madrugada del Lunes Santo. La Hermandad de la Estrella retorna por el puente a la iglesia de San Jacinto después de haber realizado la estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, mientras la cuadrilla de palio del “Penitente” una vez encerrado el paso de la Virgen del Socorro toma posiciones en las inmediaciones de la capillita del Carmen.        

 

Llega el momento de la verdad, el paso de la Virgen de la Estrella ya se encuentra en suelo trianero. Después de que Manolo Adame y el que por entonces era su segundo Máximo Castaño Lagares, hicieran salir –no sin gran trabajo- a su cuadrilla para dar paso a la otra, se levantó el paso de palio de la Estrella al son de la marcha Campanilleros de aquella forma tan sin igual, que popularizó la cuadrilla de Salvador Dorado, meciendo el paso mientras se levantaba a pulso. El delirio entre el público se hizo presente, no parando de aplaudir hasta que los costaleros posaron el paso en el suelo al concluir la chicotá.

 

Ahora tocaba colocar de nuevo bajo las trabajaderas del paso a la cuadrilla de Manolo Adame, ésta, herida en su orgullo por haber sido sacada del paso sin su consentimiento, se negaba a ocupar nuevamente sus puestos. El momento era una mezcla de tensión, expectación y sentimientos no comprendidos. Sólo los ruegos de Máximo y las lágrimas de Manolo que no sabía cómo solucionar aquello, consiguieron que la cuadrilla, eso sí con alguna falta se metiera debajo del paso de la Virgen de la Estrella nuevamente.

 

Manolo era un hombre recio, tosco, al que difícilmente se le notaban las emociones, pera aquella madrugada de Lunes Santo, las lágrimas le afloraron en un corto espacio de tiempo, la primera vez como consecuencia del problema que se le venía encima con su cuadrilla, referido anteriormente, y poco tiempo después la segunda, cuando su cuadrilla ya colocada debidamente avanzaba sobre los pies de forma majestuosa por la calle San Jacinto con la Virgen de la Estrella en una chicotá que para los allí presentes pareció eterna.

 

El pique surgido entre las dos cuadrillas fue el resultado del pacto secreto al que habían llegado los dos capataces, ajenos a la sensibilidad y el amor propio de sus costaleros.

DOMINGO DE LOS GORDOS

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 4 de noviembre de 2013

AMPARO DE LA MAGDALENA


 
 
 





Una cofradía atemporal. Derroche de elegancia y clasicismo como broche de oro a las glorias sevillanas. Cita ineludible para todo buen cofrade.

Romanticismo en estado puro, todo un deleite para el gusto cofrade.

martes, 29 de octubre de 2013

AQUÍ EMPIEZA TODO


EL ORIGEN DE LOS "CHIQUININOS"

Rafael sacando el Palio de San Esteban, no tiene desperdicio la foto, el viejo costalero, los Guardias Civiles, el policía mirando el trabajo de los costaleros y Rafael Franco arengando a su cuadrilla de los ratones en la salida.



La mítica cuadrilla de "los Ratones"

Una de las preocupaciones que más quebraderos de cabeza daba a los antiguos capataces era, sin ir más lejos, la altura media de su cuadrilla. Las levantás y arriás de largo trayecto terminaban por fatigar en exceso a los hombres. Rafael Franco Rojas (considerado como el mejor capataz de la historia), continuó la línea de su padre en la selección de costaleros por estatura, y con la idea fija de reducir esta al máximo para conseguir una mayor perfección en el movimiento de los hombres.


Este fue el origen de la célebre cuadrilla “de los ratones”, así apodados por su escasa altura, que sería pronto mitificada por numerosos entusiastas durante las décadas de los 50 y 60, debido a la perfección que alcanzaron en el trabajo sobre los pies en los palios como los de la Virgen de Regla, El Cachorro, la Macarena, Monte Sión, La Virgen de las Aguas, etc.


La famosa cuadrilla "de palio" conocida como “la de los ratones” la formó el padre de Rafael Franco (para sacar sus pasos de palio) con gente mucho más chica porque se dio cuenta que levantar mucho los pasos era algo que destrozaba a los hombres. Mucho subir y mucho bajar era algo que agotaba.


Esa cuadrilla inventó lo de llevar los pasos sobre los pies, sin mecida ninguna, andando “na más”.

Célebres costaleros como “el Boli” pertenecieron a esta cuadrilla para la cuál incluso hubo que calzar las parihuelas y trabajaderas de algunos pasos..


Esta antigua cuadrilla fue la primera en crear un “estilo propio” en más de un aspecto: Crearon un estilo propio de andar, de vestir, de comportamiento, de todo… Había aficionados que sin ver las caras, ni el capataz, sabían si un paso lo llevaban “los ratones”. Se veía a distancia las levantás que hacían, el movimiento de bambalinas, las mecías hacia adelante, los pasitos cortos...


A la memoria de su capataz, Rafael Franco Rojas, el Ayuntamiento les concedió una calle. La calle “Capataz Rafael Franco”, es la antigua vía del Carpio, desde la Campana hasta la calle Tarifa, y que fue solicitada primeramente por su Hermandad de la Vera Cruz, donde con su Virgen de las Tristezas se conocía más si cabe, su cuadrilla de los ratones que a tantas generaciones han dejado marcadas…

domingo, 27 de octubre de 2013

SANTA MARTA DE LA ALGABA



Santa Marta de la Algaba fue uno de los referentes de las agrupaciones musicales durantes muchos años. Y para mi es uno de los sonidos de mi niñez, ya que acompañaban a mi Hermandad del Huerto durante muchos miércoles santos.


Una pena que esta banda desapareciera, aunque siempre nos quedarán sus marchas propias y su inconfundible estilo.

LAS COSAS SIEMPRE BIEN HECHAS



sábado, 26 de octubre de 2013

LA CUADRILLA DE LOS RATONES


 

 

- La famosa cuadrilla conocida como “la de los ratones” la formó el padre de Rafael Franco con gente más chica, porque se dio cuenta que levantar mucho los pasos era algo que destrozaba a los hombres. Mucho subir y mucho bajar era algo que agotaba.

 

- “… esa cuadrilla tiene un historial. Es la que sacó lo de llevar los pasos sobre los pies, sin mecerlo ni ná… Éramos tos mijitas, que algunas veces salíamos de los pasos en la Puerta de los Palos y nos decían algunos: “Lleváis los papeles de los calentitos a rastras, los zancos, los faldones, tó lleno papeles…”

 

Una de las preocupaciones que más quebraderos de cabeza daba a los antiguos capataces era, sin ir más lejos, la altura media de su cuadrilla. Las levantás y arriás de largo trayecto terminaban por fatigar en exceso a los hombres, como anota el Boli con sus palabras arriba. Rafael Franco Rojas, según palabras de su hijo Carmelo Franco, “continuó la línea de su padre en la selección de costaleros por estatura, y con la idea fija de reducir esta al máximo, para conseguir una mayor perfección en el movimiento de los hombres”.

 

 

 

 

 

Este fue el origen de la célebre cuadrilla “de los ratones”, así apodados por su escasa altura, que sería pronto mitificada por numerosos entusiastas durante las décadas de los 50 y 60, debido a la perfección que alcanzaron en el trabajo sobre los pies en los palios como los de la Virgen de Regla, El Cachorro, la MAcarena, Monte Sión, La Virgen de las Aguas, etc. Costaleros como Francisco Reyes Páez – el Boli-, Santiago Estepa Gómez -el Mejo- Juan Cruz, los hermanos Torralbo, José Sánchez Baquet -Hipólito-, Romerito, Portela, los hermanos Domínguez… pertenecieron a esta cuadrilla paara la cuál incluso hubo que calzar las parihuelas y trabajaderas de algunos pasos unos centímetros.

 

Al Boli se le llena la boca elogiando a su antigua cuadrilla, llegando a hablar de un “estilo propio” en más de un aspecto: “Con estilo propio de andar, con estilo propio de vestir su faja y estilo propio de comportamiento, de todo. Había aficionados buenos y sin ver las caras, ni el capataz, sabían si un paso lo llevaban “los ratones”. Se veía a distancia las levantás que hacían, el movimiento de bambalinas, las mecías eran hacia adelante, con pasitos cortos. A la memoria de su capataz, Rafael Franco Rojas, el Ayuntamiento concedió una calle, inagurada el Domingo de Pasión del año 1991, a los seis años justos de su pérdida. La calle  “Capataz Rafael Franco”, es la antigua vía del Carpio, desde la Campana hasta la calle Tarifa, y que fue solicitada primeramente por su Hermandad de la Vera Cruz, donde con su Virgen de las Tristezas se conocía más si cabe, su cuadrilla de los ratones y que a tantas generaciones ha dejado marcada.

viernes, 25 de octubre de 2013

LA BANDA DE ERITAÑA


Se puede decir sin duda alguna, que la banda de la Guardia Civil del cuartel sevillano de Eritaña, son los padres del estilo que hoy día conocemos como de “agrupación musical”, el cual, durante mucho tiempo también fue conocido como el estilo de la “Guardia Civil”, en contraposición con el denominado estilo de la “Policía Armada”, encarnado en las bandas de cornetas y tambores. La banda de Eritaña fue la precursora del estilo más sevillano que se conoce de acompañamiento musical para nuestras cofradias. Gracias al esfuerzo y el tesón de sus componentes, la música de Eritaña se convirtió en el referente musical sevillano por antonomasia.

Esta banda surge en la década de los años cuarenta, denominándose como la Banda del Tercio Móvil de la Guardia Civil, la dirección estaba bajo el mando del Subteniente D. José Martín, su figura siempre se recordará por el carácter serio y disciplinado que inculcaba en la banda durante los desfiles procesionales en los que tocaban. Inicialmente la banda tocaba con el estilo de cornetas y tambores de procedencia malagueña. No será hasta la reforma del final de los años cincuenta, cuando la banda comienza a interpretar sus marchas en el estilo de agrupación musical. Será en este momento cuando la banda comienza a ser denominada Agrupación Musical de la 2ª Unidad Móvil de la Guardia Civil, aunque siempre será recordada como la Banda de la Guardia Civil de Eritaña, que era el nombre del cuartel donde estaba establecida.

El Subteniente Martin fue el responsable del cambio de estilo experimentado por la banda a finales de los años cincuenta, como referíamos anteriormente. A los tradicionales instrumentos de las bandas militares de la época (cornetas y tambores) incorporó; trompetas, saxofones, trombones, platillos e incluso durante una época incorpora gaitas, como consecuencia de la influencia de un mando oriundo de Galicia. Con el aporte de estos nuevos instrumentos logran alcanzar una mayor sonoridad en las composiciones, dando lugar al nacimiento de un estilo con mayor combinación musical y multiplicación rítmica, creando así una excelente conexión con el andar de muchos pasos de Cristo de la Semana Santa sevillana. Entre las principales características musicales de la banda destacamos el ritmo de las marchas que interpretaban, finalizando los compases con tres redobles en vez de con dos redobles como lo hacían las bandas de cornetas y tambores, que predominaban en esa época.

La popularidad que obtuvo ésta nueva banda fue gracias a sus desfiles con el uniforme del cuerpo de la Benemérita por las calles de todos aquellos lugares que visitaban haciendo sonar su música, también era destacado con la disciplina y la formalidad con que los realizaban. La banda estaba compuesta por unos 100 músicos aproximadamente, pero como consecuencia del éxito obtenido por la misma, llegaba a dividirse hasta en tres sub – bandas, para poder satisfacer varios compromisos durante la misma jornada. Cada una de estas bandas estaba compuesta por 30 componentes de media como mínimo, y se disponía de la siguiente manera: 4 trompetas, 3 saxofones, 7 cornetas, 1 trombón, 7 tambores, 2 bombos, platillos y 5 gaitas. La banda estaba establecida en el cuartel de Eritaña, en la avenida de la Borbolla. La banda realizaba sus ensayos en los terrenos que la petrolera CAMPSA tenía en el muelle, cercanos al cuartel de Eritaña, en horario matutino de 9 h a 12 h.

El uniforme que utilizaba la Guardia Civil de Eritaña por aquellos entonces era modelo de color verde con trinchas, cinturón y tricornio en negro; además de todo esto se ornamentaban con trabajo de cordonería en rojo y gualda y guantes de color blanco. El diseño anterior, se alternaba con otro de gran gala que representaba al antiguo uniforme de la Guardia Civil utilizado en la época fundacional de este cuerpo, que se componía de traje azul con bocamangas y cuello en rojo con cinturón y tricornio de gala de color negro y embellecedores de color amarillo. Esta uniformidad era utilizada en ocasiones de gran solemnidad como podían ser los Jueves, los Viernes o los Sábados Santos.

El repertorio de la banda estaba conformado por unas cincuenta marchas de paso lento y ordinario. La gran mayoría de estas marchas eran compuestas por el propio director, D. José Martín que contaba con la ayuda del brigada Durán Palacios. Muchas de las marchas son adaptaciones de cantos litúrgicos. También existen composiciones innominadas pero que se sabe que proceden del Colegio de Guardias Civiles de Valdemoro. En el año 1972 todas estas marchas quedaron recogidas en un disco de vinilo por medio de la discográfica PAX que lanzó al mercado una grabación con sus marchas más emblemáticas. Éste trabajo discográfico fue grabado en el salón de actos de la Universidad Laboral de Sevilla, actual Universidad Pablo de Olavide, y estaba compuesto por las siguientes marchas: Macarena, Marcha lenta por Campanilleros, Estrella, Alma mía, la Santa Espina, Saeta, Compasión, Semana Santa, Esperanza, el Alba, Consolación, Perdona a tu Pueblo, Presentación, la Salve y Cristo de la Buena Muerte. De esta forma quedaron plasmadas en vinilo muchas marchas que en la actualidad son consideras como grandes clásicos y todas las agrupaciones musicales incluyen en sus repertorios. Otras marchas que habitualmente interpretaba la banda de Eritaña eran; Candelaria, Lágrimas, cantemos al amor de los amores, Cristo o la Portuguesa.

Como referíamos anteriormente, había jornadas, en las que incluso la banda llegaba a acompañar a tres hermandades diferentes, por lo que a las de hermandades a las que acompañó, se hace incontable; la Paz, Cena, Hiniesta, San Roque, Estrella, Redención, San Gonzalo, las Aguas, San Benito, Panaderos, Siete Palabras, Exaltación, Cigarreras, Esperanza de Triana, Cachorro, la O, Montserrat, Trinidad…, además de innumerables hermandades de la provincia. Igualmente la banda participaba en otros eventos y actividades de la ciudad, como la Cabalgata de Reyes en enero.

Como consecuencia del problema del terrorismo, que azotaba a España a mediados de los años setenta, la 2ª Unidad Móvil de la Guardia Civil establecida en el cuartel de Eritaña fue trasladada a Logroño (La Rioja), por lo que tras la Semana Santa del año 1976, la banda desapareció de Sevilla para siempre. Pero el legado permaneció. A raíz del traslado de la banda de la Guardia Civil de Eritaña, aparecieron en escena otras bandas que fueron contagiadas por este estilo y quisieron convertirse en Agrupaciones Musicales siendo el primer ejemplo el de la Agrupación Musical Santa María Magdalena, de la localidad sevillana de El Arahal. Le seguirán numerosas formaciones hasta perpetuar el estilo en la actualidad, bandas como: Estrella de Dos Hermanas, Santo Domingo el Sabio de Alcalá de Guadaira, Sagrada Lanzada, con sus diferentes denominaciones, Santa Marta de la Algaba, Los Gitanos, Virgen de los Reyes, Redención… o San Benito.



GLORIA Y TRAGEDIA CONSUMADA DE UN TORERO DE VALENCIA EN LA MAESTRANZA: UN TORO MATO EN EL RUEDO A MANOLO MONTOLIU




Parte facultativo: El parte médico oficial facilitado por el doctor Vila sobre la muerte de Montoliu, fue éste: «Herida inciso contusa en la base y cara interna del tórax derecho. Rompe las arterias suprahepáticas, rompiendo también la base del pulmón derecho y el pericardio atravesando el ventrículo derecho del corazón y la aurícula izquierda, rompiendo el lóbulo superior del pulmón izquierdo llegando hasta la base izquierda del cuello. Ingresó en la enfermería prácticamente cadáver, sin reflejos, sin respiración. Inmediatamente se procedió a abrir el tórax, a realizar maniobras de resucitación sin que se pudiera lograr en ningún momento la resucitación del paciente».

martes, 22 de octubre de 2013

La huelga de costaleros de 1901


“Yo te puedo decir que nuestra gente, es decir, nuestros costaleros eran los primeros que cobraban antes que nosotros los capataces y te puedo enseñar datos sobre esto, para nosotros el salario de los costaleros era sagrado. También recuerdo que mi padre cuando iba a firmar una cofradía por ejemplo recuerdo el Baratillo, se llevaba siempre a un par de peones de confianza para que supieran lo que había”. (Pepe Ariza, Capataz de Sevilla)

Los costaleros asalariados, en ocasiones habían planteado dificultades a las hermandades y cofradias, son diversos los pleitos y disturbios acontecidos al respecto, no sólo dejando de acudir para sacar los pasos, sino pidiendo más emonumentos que en el caso de no ser concedidos, determinaba que los costaleros recurrieran a la huelga como medida final de presión.

Nos situamos en los primeros meses del año 1901. Llegado los días previos a la Semana Santa se produjo lo que al parecer, porque no se conoce otra anterior, fue la primera huelga, ocasionada por los enfrentamientos de los costaleros con las hermandades y capataces.

Para una mejor comprensión de los acontecimientos, lo primero que haremos será dibujar brevemente como era el contexto social y económico de la época a nivel nacional, y en la propia ciudad de Sevilla. España se encontraba sumida en una profunda crisis económica y social a comienzo del siglo XX, el panorama nacional estaba determinado por la Restauración borbónica que arrastraba el lastre de la pérdida de las últimas colonias de ultramar en el año 1898. Con respecto a Sevilla, nos encontramos con una ciudad anticuada, anquilosada estructuralmente, que además se encontraba saturada de población desempleada como consecuencia del éxodo rural que en aquellos momentos se estaba produciendo. La realidad era la de una ciudad llena de mano de obra no cualificada, en un momento en el que la maquina comenzaba a abrirse paso en la ciudad moderna.

Durante la Cuaresma de ese mismo año se originó una de las habituales polémicas entre las hermandades del momento. El motivo de discusión no era otro que el de la economía de las hermandades, en concreto la eterna discusión acerca de la cuantía de la subvención que las hermandades habían de percibir del Ayuntamiento. Finalmente el día 22 de febrero llegó la propuesta de subvención del Ayuntamiento, cuya cantidad ascendía a 16.500 pesetas. El montante a conceder por hermandad dependía de una serie de criterios más o menos objetivos como el número de pasos, bandas de música, tiempo en la calle, día de salida, etc. A modo de referencia detallamos algunas de estas subvenciones: Hermandad de la Estrella (600 ptas), Hermandad de las Aguas (275 ptas), Hermandad del Cristo de Burgos (400 ptas), Hermandad de la Macarena (750 ptas). Las hermandades del Gran Poder y Silencio, como en otras ocasiones, renunciaban a percibir cantidad alguna, por considerar que con los recursos autogenerados por las propias hermandades les era suficiente para afrontar los gastos de la salida además de reivindicar una vieja autonomía respecto de cualquier poder público.

En el mes de enero del año 1901 los trabajadores de la imprenta de un diario sevillano iniciaron una huelga, que se extendió a los demás gremios de la ciudad, incluido al de los costaleros. Esta circunstancia estuvo a punto de dejar sin procesiones aquel año a la ciudad de Sevilla.

Lógicamente el inicio de todo hay que entenderlo en el ambiente enrarecido que a todos los niveles estaba viviendo la ciudad de Sevilla en esos momentos al comienzo del siglo XX. Las cuadrillas de costaleros se agruparon y plantearon una serie de reivindicaciones a las hermandades y cofradías que habían de contratar sus servicios de cara a la inminente Semana Santa. Estas reivindicaciones estaban basadas en mejoras salariales y de otra índole, ante los atropellos que venían sufriendo los costaleros por parte de las mismas, y también por parte de los propios capataces. Nos encontramos en una época en la que los sueldos y jornales no estaban regularizados, el caciquismo propio de Andalucía decimonónica imperaba en muchos sectores de la sociedad sevillana todavía, trabajándose prácticamente por la comida y lugar donde dormir.

Los capataces y costaleros de Sevilla celebraron una asamblea el día 29 de marzo, Viernes de Dolores, en la Universidad, que entonces estaba en la calle Laraña, a la que asistieron más de cuatrocientos costaleros y capataces. Lo que allí se discutió, que supuestamente era lo que se le demandaba a las hermandades, quedó recogido en un pliego que contaba con once puntos. El único capataz de primera línea que verdaderamente tomó partido y se implicó con los costaleros fue Antonio Torres Macías, popularmente conocido por “Juanillo Fatiga”. La no implicación de los capataces era bastante lógico, ya que los capataces solían explotar habitualmente igual que las hermandades a los costaleros, a los que trataban de forma vejatoria y despectiva llegando en ocasiones al maltrato físico. Por lo que era normal que no apoyasen las reivindicaciones de los costaleros frente a las hermandades.

“Mira: yo el primer año que saqué cofradías cobrando, saqué seis, y me dieron 595 pesetas; eso fue en el año 1953, yo ganaba todos los días treinta o cuarenta duros en la tienda de Agustín Peral, vamos que perdía dinero” (Domingo Rojas Puerta, Capataz de Sevilla)

Trabajadores del muelle de Sevilla durante la huelga de 1901

El pliego con las condiciones de los costaleros de Sevilla:

* Tarifa de 5 pesetas por hombre para una estación normal de 4 horas.

* 1 peseta adicional, a cada hombre, por cada hora o fracción que pase de las 4 horas estipuladas inicialmente.

* Exigencia de que el mayordomo, o en su defecto representante de la hermandad o cofradía, avalase a esta firmando a título personal.

* El mayordomo será el encargado de pasar revista a la cuadrilla.

* El mayordomo será el encargado de despedir a aquellos costaleros que se encuentren embriagados.

* En el caso de que el mayordomo no lo realizara, el capataz no se compromete a hacerlo.

* En caso de aplazarse la salida, suponiendo la retención de los costaleros por más de una hora, deberá abonársele a cada hombre la cantidad de 2´50 pesetas.

* Los capataces deberán pasar lista varias veces, antes (en el sindicato de los albañiles) y durante el recorrido, para evitar desbandadas y que el paso valla con gente de menos.

* Sobre el ritmo de las “chicotas”, estas no podrán ser tan aceleradas que lastimen los músculos de los costaleros.

* En los pasos que pesen excesivamente (Cena, Tres Necesidades, Exaltación...) se contratará un tercio más del personal necesario, para reponer en su caso a los más exhaustos.

* En condiciones normales, se contratará a cinco hombres por trabajadera.

Después de la asamblea celebrada el Viernes de Dolores, el Sábado de Pasión estaba el conflicto sin resolver al no haberse llegado a ningún acuerdo, aún en la misma mañana del Domingo de Ramos, el que salieran las cofradías estaba por ver. Ese mismo sábado por la tarde, una comisión de costaleros visitó a las hermandades del Domingo de Ramos preguntando si aceptaban las condiciones planteadas, y ante la respuesta de que hasta las 22:00 h. no les darían una contestación por estar reunidos los mayordomos, los costaleros dijeron que se retiraban al Centro (Sindicato de Albañiles, situado en la calle Universidad nº2) y que allí esperarían noticias. De todas formas el domingo estarían todos los costaleros disponibles desde las 10:00 h. hasta las 12:00 h. para sacar las cofradías.

A pesar de la intransigencia inicial de los costaleros, finalmente se decidieron a sacar los pasos, por lo que las cofradías aparecieron finalmente en la calle. Pero la huelga había dado sus frutos, pues de los 12 reales que se venían pagando se pasaron a los 20 reales (5 pesetas) como mínimo, con la añadidura de un cuartillo de vino. Este fue el trato que permitió que las cofradías pudiesen realizar sus desfiles procesionales aquel año. Los años que siguieron a éste fueron proclives a conflictivos para el mundo de los costaleros, planteándose muy frecuentes reivindicaciones en materias salariales con los representantes de las cofradías. El mecanismo de presión más significativo consistía en exigir mejoras salariales el mismo día de la salida, poco antes de la hora prevista, o incluso con los pasos ya en la calle, amenazando con abandonar las trabajaderas.

lunes, 21 de octubre de 2013

ESTO ES UN TEMA DE LOS GORDOS

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REFLEXIÓN EN VOZ ALTA

No soy yo muy de meterme en terrenos políticos, fundamentalmente por que ni me interesan demasiado (no es éste un gremio que merezca demasiada credibilidad) y por que tampoco es algo que domine yo demasiado.


Pero el hecho de que hoy esté todo el personal revuelto con la sentencia del Tribunal de Estrasburgo me hace pensar muchas cosas.


Hay cuestiones que desde mi ignorancia absoluta no consigo entender. ¿Cómo es posible que en el Código Penal español se contemple como 30 años la mayor pena de prisión de un delincuente? Entonces, ¿para qué se juzgan a este tipo de delincuentes con decenas y cientos de víctimas a sus espaldas  si de entrada saben que van a estar 30 años en la cárcel como mucho?


No me quiero ni imaginar el dolor tan profundo que tendrán tantos y tantos familiares de las víctimas del terrorismo cuando vuelvan a ver a los asesinos de sus seres queridos de nuevo gozando de la libertad a costa de haber perdido ellos lo que más querían de por vida. Algo no estamos haciendo bien en España y lo peor de todo es que nosotros los españoles de a pie lo estamos consintiendo todos los días.

 

Y lo peor de todo, lo que más asqueroso me parece, es que los distintos partidos políticos se culpan unos a otros de esta sentencia. ¿Será posible alguna vez que los rateros que tenemos por políticos dejen de intentar de sacar rédito político a todo y luchen porque su país, nuestro país consiga ser un estado de bienestar dónde todos seamos capaces de tener un trabajo digno, una vivienda digna y una vida digna?  Ya respondo yo: NO...


Y mientras tanto nosotros seguiremos observando como se cachondean de nosotros sin que nosotros hagamos nada por nosotros mismos...



domingo, 20 de octubre de 2013

LOS PIONEROS EN LA COSTALERÍA JEREZANA

El 7 de abril de 1974, Domingo de Ramos, 37 jóvenes jerezanos hacían historia al convertirse en los integrantes de la primera cuadrilla de hermanos costaleros de la Semana Santa de Jerez. 

 

El auténtico artífice de aquella gesta fue el recordado José Alfonso Reimóndez Lete, que asumió la tarea de ilusionar con este proyecto a los jóvenes de la cofradía. Posteriormente, y ya con un número suficiente de aventureros dispuestos a vivir un Domingo de Ramos distinto bajo las trabajaderas, se contactó con Manuel Olmedo El Papi, que aportó al proyecto su dilatada experiencia como capataz. 


Antes de aquella histórica salida de 1974, la cuadrilla completó la friolera de 32 ensayos. Muchas  frías noches de invierno, a las que  acudían multitud de curiosos, que además de animar a los jóvenes costaleros empezaron a pensar en la posibilidad de trasladar aquella iniciativa a sus respectivas cofradías. Había mucha expectación, pero también muchas dudas, y mucha gente pensaba que no íban a ser capaces de conseguir lo que se habian propuesto. Pero la aventura llegó a buen puerto, tal y como reconocieron los jerezanos tributando una “cerrada ovación” a la cuadrilla cuando la Virgen de las Angustias hizo acto de presencia en la Rotonda de los Casinos. Poco antes, el recién nombrado obispo auxiliar, Rafael Bellido Caro, se acercó a los respiraderos para alentar a la cuadrilla. 

 

Con El Papi como capataz y José Fernández Lobato y José María Bernal Cobos como contraguías, estos fueron los hombres que hicieron posible que empezara la auténtica revolución bajo las trabajaderas: Julián Alonso, Rafael Balbás, Manuel Benítez, José Antonio Campos, Luis Cruz, Luis Díaz, Fernando Fernández, Fernando Flores, Manuel García, Agustín Guardeños, Manuel Guardeños, Manuel Hidalgo, Antonio Jaén, Emilio Luque, Antonio Mancilla, Francisco Mancilla, Pedro Márquez, Antonio Menacho, Manuel Montenegro, José Moreno, Andrés Muñoz, Manuel Navarro, Lorenzo Otero, José Antonio Peña, Juan Piñero, José Alfonso Reimóndez, Juan M. Reimóndez, Antonio Romo, Federico Rozadillas, José Rubiales, Manuel Rubiales, Manuel Ruiz-Cortina, Eleuterio Segura, José Soto, Manuel Fernández, Ángel Miguel Ortega, Luis Arcas y Dionisio Caravaca.




SE PARA EL TIEMPO